
LA COPA DEL DESPOJO
El Mundial más grande de la historia se vende como una “ola de alegría”. Debajo del césped y los reflectores, otra historia: desplazamientos, gentrificación, sobrecostos millonarios y fronteras. Esta es la otra cara del marcador.
Tres países. Dieciséis ciudades. Cuarenta y ocho selecciones. Y un costo que no aparece en el marcador.
El Mundial 2026 será el primero con 48 equipos y el primero repartido entre tres naciones. Sus organizadores prometen derrame económico, turismo y orgullo. Pero a lo largo de las ciudades sede, organizaciones civiles, comisiones de derechos humanos y vecinos documentan otra cosa.
Desalojos a vendedores ambulantes y personas en situación de calle. Encarecimiento de la vivienda. Sobrecostos públicos de cientos de millones de dólares. Boletos llamados “desorbitados”. Y, en la frontera, la sombra de las redadas migratorias sobre los estadios.
Desplázate. Acto por acto, esto es lo que el torneo no cuenta.
La promesa oficial
“Una gran ola de alegría que inundará Canadá, México y Estados Unidos.”
— Gianni Infantino, presidente de la FIFA, al anunciar las sedes (2022)
Las sedes
Estadios relucientes en la portada. Alrededor de varios de ellos, el conflicto. Desliza →






Detrás de la coordinación entre FIFA, comités locales y gobiernos, planea la sombra de los escándalos de corrupción de 2015. En 2021 la FIFA adoptó principios rectores para mitigar impactos sociales, pero sus críticos señalan que aún faltan mecanismos reales de transparencia y fiscalización.
La “limpieza social” detrás del embellecimiento.
Campañas municipales de “ordenamiento” restringen el comercio informal y el uso del espacio público. La Comisión Nacional de Derechos Humanos advierte el riesgo de desplazamiento forzado y de encarecimiento de la vivienda cerca de los estadios — afectando a ancianos, personas con discapacidad, mujeres solas y comunidades indígenas.
La historia se repite
En 1970 y 1986, los mundiales en México “dieron prioridad a la proyección internacional del país, provocando el desplazamiento forzado de pobladores”. En 2026, advierte la CNDH, el riesgo es el mismo.
Ciudad de México
La Copa del DespojoEl 28 de marzo de 2026, manifestantes pintaron con gis un campo de fútbol sobre la autopista a Santa Fe para denunciar la “Copa Mundial del Despojo” y exigir servicios básicos para los barrios marginados.
Monterrey
No queremos FIFALa obra previa al Mundial vino con alzas al transporte público — de 9 a 15 pesos. Colectivos trans y vecinos formaron alianzas (la “abrazada regia”) bajo una consigna: “No queremos FIFA, que baje la tarifa.”
Guadalajara
Saneación socialLa remodelación del Centro Histórico y La Minerva se asocia a operativos que expulsan a personas en situación de calle, limpiaparabrisas y vendedores. La activista Danna González lo llama “saneación social”: grupos vulnerables retirados del espacio público sin consulta alguna.
“Los megaeventos deportivos pueden traer consigo dinámicas de exclusión y prácticas de desalojos forzados.”
— Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México
Las cuentas que no cuadran
Sobrecostos en las sedes de Canadá · estimación → costo real · en dólares (USD)
Los boletos
El primer Mundial con precios dinámicos.
Tarifas “market-based”, asientos “preferentes” y una reventa que disparó los precios. La Fiscalía de Nueva York acusa a la FIFA de cobrar precios “desorbitados”. Hasta el presidente Trump criticó que boletos de US$1.000 se revendieran en el mercado secundario. En Canadá, los más baratos superaban los US$730.
→ Ontario prohibió la reventa por encima del valor nominal. Se canceló el cobro por ver las pantallas gigantes “gratuitas”.
El mito del derrame
El discurso oficial promete una lluvia de millones. Un análisis de Natixis estima el impacto real en cerca de +0.1–0.2% del PIB en México y +0.05% en Estados Unidos. Un destello — no una transformación.
Impacto macroeconómico real, a escala de la promesa.
El torneo que une al mundo — y deja a algunos fuera.
Un decreto migratorio de 2025 excluye de la visa regular a aficionados de varios países. Las comunidades latinas alertan sobre la presencia de ICE en estadios y fan zones, y organizan brigadas de información y apoyo legal.
Aficionados excluidos de la visa regular (decreto 2025)
- Haití
- Irán
- Costa de Marfil
- Senegal
Se sumó un programa de “visa-bono” para países con altas tasas de estadía irregular. Críticos lo califican de discriminación.
Paro en el SoFi
Miles de trabajadores del estadio de Los Ángeles anunciaron un paro si ICE entraba al recinto durante el torneo.
Policías que no cooperan
Atlanta, Seattle y Los Ángeles declararon que no colaborarían con detenciones migratorias durante el Mundial.
Las gradas VIP
Palcos y tribunas “exclusivas” alejan al aficionado común del juego, encarnando la mercantilización del fútbol.
“No somos modelos. Mi gesto es una resistencia contra la mercantilización del fútbol moderno, en defensa de la dignidad del trabajador del deporte frente a las imposiciones comerciales.”
— Marcelo Bielsa, al negarse a posar para la FIFA
La calle responde
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28 mar 2026 · CDMX
Un campo de fútbol pintado con gis sobre la autopista a Santa Fe: nace la consigna “Copa Mundial del Despojo”.
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Monterrey
Plantón de colectivos trans frente al Congreso estatal, en alianza con vecinos en resistencia contra los desalojos.
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Guadalajara
Marchas contra el alza del pasaje y el modelo de “progreso” mundialista: “No queremos FIFA, que baje la tarifa.”
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Red TDT · 88 organizaciones
Informes de riesgo social denuncian la “criminalización de la pobreza” bajo el pretexto del “orden público”.
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EE.UU.
Grupos de inmigrantes emiten una advertencia de viaje y brigadas legales: “queremos que los hinchas conozcan los riesgos”.
Quienes no callan
“Estos juegos están para unir a la gente… queremos que los hinchas conozcan los riesgos.”

“No tenemos obligación de actuar como maniquíes para cumplir pretensiones comerciales.”
“Nadie debería ser engañado para pagar precios desorbitados por las entradas.”
“La dignidad, la memoria y los derechos humanos deben estar al centro de cualquier política pública y evento internacional.”
La cobertura oficial prioriza estadios relucientes y multitudes felices, y minimiza la protesta en los barrios populares. La prensa independiente lo nombra de otro modo: una “estrategia de maquillaje urbano” para desplazar a la población vulnerable.
Poner a las personas en la cancha
El Mundial puede ser una oportunidad de integración — pero sólo si su organización integra, de raíz, criterios de justicia social. Seis exigencias:
Protección de comunidades
Vivienda digna y servicios cerca de las sedes, sin desalojos unilaterales. Consultas previas con vecinos y sindicatos.
Transparencia financiera
Contratos y presupuestos públicos, con auditoría independiente. Que PROFECO y los tribunales actúen sin sesgo.
Accesibilidad económica
Entradas asequibles y gratuidad real en eventos públicos. Leyes contra la reventa abusiva. Ingresos hacia barrios pobres.
Seguridad con derechos
Que las fuerzas no criminalicen a migrantes ni manifestantes. Información clara a visitantes; cobertura periodística sin censura.
Control corporativo
Supervisión a FIFA, CONCACAF y comités. Normas laborales a constructoras; mecanismos internacionales (ONU, OIT) con dientes.
Empoderamiento ciudadano
Observatorios sociales que documenten y denuncien. Espacios de deliberación local frente a la burocracia y las empresas.