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desktop onlyHay ciudades que no se leen: se escuchan. En ésta, el Metro es percusión y cada estación una nota que alguien pulsa al pasar; de ese tránsito sin fin nace el mismo blues que Kerouac oyó desde una azotea de la Roma. Empiezas aquí, en la urbe viva que late en tiempo real. Cuando quieras, desciendes a su poema.
Este mapa traza la red de transporte de la Ciudad de México —Metro, Metrobús, Cablebús y Trolebús— con datos reales, y la puebla de unidades que la recorren en tiempo real. Cada vez que una unidad llega a una estación, pulsa una nota; los cruces entre líneas disparan acentos.
El tránsito de la ciudad improvisa así una sinfonía: la misma lógica con la que Kerouac escribió Mexico City Blues, 242 coros como un solo de jazz. La densidad de la flota sigue el reloj urbano —hora pico, hora valle, madrugada—, de modo que la música cambia con la ciudad.
Cuando quieras, entra a la ciudad para adentrarte en el poema y su investigación.